Los inspectores de Trabajo se dedicarán a controlar el teletrabajo este año y los dos próximos
  • También vigilarán que no se pague por debajo del SMI
  • Seguirán persiguiendo el fraude en los Ertes
  • Plan Estratégico de la Inspección 2021-2023

La llegada del trabajo a distancia mediante la ley aprobada en septiembre del año pasado supone un reto para la Inspección de Trabajo que se ha marcado como un “objetivo prioritario” para los próximos tres años la “vigilancia del cumplimiento de esta Ley“, según consta en el borrador del Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo hasta 2023.

El documento recoge que la llegada del teletrabajo “podría contribuir, en algunos casos, a precarizar las condiciones de trabajo”. Otro de los objetivos prioritarios es controlar que ninguna empresa paga por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

Para atajar las posibles irregularidades en el trabajo a distancia, desde el Ministerio de Trabajo se procederá a revisar la normativa de la Inspección a fin de dotar de mayores herramientas legales a los inspectores. Así, según el borrador –todavía en fase de discusión– se procederá a cubrir necesidades “o vacíos legales”, aumentando las facultades para el control del teletrabajo. Un poder que incluirá el acceso a la “información de las bases de datos de las empresas”.

Problemas de salud

La preocupación de la Inspección por el teletrabajo no se limita a una posible “precarización de las condiciones de trabajo”, también controlarán los efectos sobre la salud de los trabajadores. Así, las empresas que utilicen en mayor medida el teletrabajo serán blanco de las futuras campañas monográficas dirigidas a vigilar el cumplimiento de las obligaciones en materia de seguridad y salud.